Primeros auxilios: Fiebre y temperatura
A menudo los propietarios de animales de compañía piensan que cuando la nariz de su perro está caliente, el animal tiene fiebre. Esta idea no tiene fundamento, incluso si es parcialmente cierta.
¿Qué es lo que en realidad sucede? Son importantes varios conceptos:
1. La hipertermia (aumento de la temperatura corporal)
Puede deberse a varias causas
Externa:
Se trata principalmente del "golpe de calor" en el perro que ha quedado dentro de un auto al sol.
Interna y fisiológica:
Esta hipertermia es normal y relacionada con un esfuerzo, una emoción (como el perro que jadea cuando hace mucho calor). En este caso, el aumento de la temperatura no se acompaña de una alteración del estado general.
Interna y patológica:
En todos los casos de enfermedad (infecciosa, viral, parasitaria, etc.). En estos casos, se observa una modificación del estado general: fatiga, abatimiento, pérdida del apetito, etc.
2. Los escalofríos:
Si el perro tiembla, ¿se trata de un signo de hipertermia?
– No siempre, porque los escalofríos pueden ser fisiológicos, como por ejemplo cuando el perro tiene frío (lo cual sin embargo no es muy frecuente), cuando tiene miedo o cuando está ansioso (por ejemplo en lo del veterinario).
– Los escalofríos pueden ser patológicos, en caso de enfermedad acompañada de un aumento o incluso de una disminución de la temperatura corporal.
La excitación febril:
Fisiologica:
Cada esfuerzo o excitación se acompaña de un aumento de temperatura con aceleración de la respiración, el perro tiene la boca abierta. Todas las mucosas se congestionan (lengua, ojos, nariz, etc.). El perro, que prácticamente sólo suda por la boca, jadea para regular el aumento de temperatura, "suda".
Patológica:
Ciertas enfermedades graves pueden causar una excitación febril (intoxicación con venenos, daño cerebral, ciertas enfermedades virales, como el moquillo y la rabia, las hipocalcemias de la perra en lactancia que se traducen en convulsiones).
Toma de temperatura:
Cuando se toma la temperatura del animal hay tener en cuenta todo lo que se acaba de mencionar.
La temperatura corporal normal del perro y del gato es de 38,5 a 39¼ C, es decir, 1¼ C superior a la del hombre. Sin embargo, una temperatura de 40¼ C conlleva el mismo grado de gravedad que en el hombre, el margen es entonces reducido.
Aunque el amo esté inquieto, es mejor verificar la temperatura del perro antes de consultar con el veterinario. Por supuesto, hay que verificarla cuando el animal esté calmo y en reposo, y no después de hacer un cross en el bosque durante una hora y con 35¼ C de temperatura exterior.
Observaciónes sobre la temperatura corporal:
Las pulgas del perro y del gato muy rara vez pican al hombre, cuando pueden elegir entre los seres humanos y el perro de la casa. Esto se debe simplemente a que prefieren alimentarse con sangre a 39¼ C pues la sangre a 37¼ C no les resulta apropiada.