Si le vigilas en todo momento estando en casa es mejor que se la quites. Se la pones cuando se quede solo y para dormir. Mi Lua también la llevó tras una operación y, claro, a ninguno les gusta, es que es un engorro la puñetera campanaaaaaaaaa.
Dale muchos mimos e intenta quitársela cuando estés con él, por ejemplo al bajarlo a la calle, que se distrae y no se rascará y cuando estés por la noche, por ejemplo, viendo la tele y le vigilas para que no se toque y así el pobrete descansa un poquito.
besos y mucha paciencia, para tí y sobre todo para él.