Jodaws está en lo cierto: si siempre que le llamas es para atarle y llevarle a casa no querrá ir a tus llamadas y si cuando por fin vuelve te encuentra enfadado y le regañas, menos aún. La técnica es que durante unos dias le llames constantemente (agachado, sonrente, golpeándote las piernas, con tono jovial, invitándole al juego) y cuando vaya CADA VEZ que vaya le recompenses (elogios, caricias, juego, comida, etc...) para que asocie que ir a tu lado es bueno casi siempre y se anime.
Por otro lado, aunque imagino que ya lo has hecho, deberías ponerle un microchip, por si se perdiera.